lunes 25 de febrero de 2008

Una salida con sorpresas

Resulta que el 24 fue el cumpleaños del primo del Gordo, uno loco alto al que Bebé Conejito le mandó un pedido de captura porque le gusta comer conejo... Bueno, como iba diciendo, a mí la verdad los cumpleaños me dan lo mismo, porque las velitas se soplan en vez de apagarlas con agua y la torta nunca es de atún, pero me puse muy contento cuando me enteré que el Loco Alto se había mudado a un lugar con pileta.



Sí, esta pileta. Nadé como un loco toda la tarde, tanto que me tuve que tirar a descansar un poco.



Ah, qué relax.

Pero esa fue la sorpresa buena. La otra, no tan buena, era negra y de cuatro patas.



Éste es Pirulo. Pirulo es un cachorro de pastor alemán, según me dijo la Gorda. Raro, porque a mí me parecía un perro. Incluso decía el mismo guau que los perros de acá, de alemán nada, y ovejas no había. Bueno, la Gorda insistión en presentárnoslo, cosa que no nos gustó mucho que digamos, porque los perros suelen presentarse con lengüetazos, que no me gustan a pesar de ser húmedos.



Acá estoy yo con Pirulo. Ella cree que lo estoy saludando, pero no, estoy tratando de comérmelo.



Acá está Pirulo con Tolstoi, que fue al que le lamió un poco la nariz. Pobre melenudo.



Y acá está con Bebé Conejito, que fue el que le resultó menos interesante, afortunado él.

En fin, fue una salida entretenida, incluso a pesar del perro. Le doy 3 anchoas en el TibuRanking bien ganadas porque la pileta estaba buena. Ya les contaré más aventuras.

jueves 21 de febrero de 2008

Vacaciones en el sur: el camping El Yeti

Nunca les conté que en el camping donde nos quedamos en Bariloche tenía pileta. Lagos, piletas, ríos... el sur está muy bien equipado para tibus. Bueno, esa tarde nos dimos un chapuzón en la pileta climatizada del camping, para variar del fresco del lago.



Ahí estoy tratando de comerme una cadena. Un lujo, hasta dejan snacks.



Y acá estoy nadando como loco. De fondo se ve la panza del Gordo, je, je. ¿No estoy lindo?

Le doy 3 anchoas en el TibuRanking a esta pileta. Mañana les sigo contando de este día, que tuvo muchas escalas.

miércoles 20 de febrero de 2008

Vacaciones en el sur: Bariloche

¿Se acuerdan que el otro día les dije que en Bariloche hay un lago grandote que se llama Nahuel Huapi? Bueno, un día que estábamos con la Loca de Rulos que es amiga de la Gorda (que es macanuda y dice que soy su sobrino) y ellas se metieron al agua con ropa y todo (sí, están mal de la cabeza), me llevaron a mí a nadar, y aunque no era el mar, era de las aguas más lindas que vi en mi vida. Es re grande, y aunque está fría, es re transparente.



Yo sé que la foto es un poco grande, y que yo salí chiquito, pero no me digan que el lugar no está re bueno.

Los muy putos de los Gordos no me sacaron más fotos que ésta, pero igual a este momento le doy 5 anchoas en el TibuRanking. Mañana les sigo contando lo que hicimos ese día.

martes 19 de febrero de 2008

Vacaciones en el sur: Cena en Bariloche

Bariloche es un lindo lugar, ¿eh? Tiene un lago grande que se llama Nahuel Huapi, que se ve desde todos lados y en el que se puede nadar y navegar (a navegar no me llevaron los muy putos de los Gordos, pero bueno, sé que se puede), pero como llegamos medio de noche la primera impresión a pie (o a aleta) la tuve de noche. Eso quiere decir que justamente el paisaje no fue lo que más me impactó de Bariloche la primera vez...



...sino el menú. Sí, eso que ven ahí es una trucha, uno de los pescaditos más ricos que hay, ¡y era todo para mí!



Bueno, bueno, está bien, la tuve que compartir con los Gordos, pero igual, ellos también se comieron ese frisbee de papa que se ve al fondo, una porquería, y yo les morfé toda la trucha. Para mí, un pescado tan rico se merece 5 anchoas en el TibuRanking de menúes. Mañana vuelvo a mostrar paisajes.

lunes 18 de febrero de 2008

Vacaciones en el sur: Confluencia

Al día siguiente salimos para Bariloche. Yo no sabía todavía qué era Bariloche, ni sabía bien cómo era el agua en el sur, pero la sorpresa que me llevé cuando llegamos acá fue muy linda. Llegamos a un lugar que se llama Confluencia del río Traful, y cruzamos el río, que era re ancho.




Acá estamos cruzando. El río era ancho y azul y la vista estaba buenísima.



En la foto no se nota mucho, pero era un lugar muy lindo. y el agua estaba fresquita, yo sé porque la Gorda fue a meter las patas y yo nadé un poquito, con cuidado para que no me llevara la corriente.



Miren qué linda agüita transparente... Ah, me encantó. Yo le doy como 5 anchoas en el TibuRanking porque aunque no es el mar, el agua estaba buena. Mañana les sigo contando mis aventuras.

domingo 17 de febrero de 2008

Vacaciones en el sur: El río Negro

Al día siguiente fuimos a hacer día de relax a orillas del río. Por ahí pasa el río Negro, que tiene balnearios como éste.



Bah, la verdad, acá mucho el balneario no se ve, pero el río por lo menos sí. Fue un líndo día, porque me metí al río y todo (aunque no me sacaron fotos en el agua... Putos, ya no me quieren como antes). Le doy 3 anchoas en el TibuRanking, aunque con la corriente estaba un poco asustado... digo, digo, alocado por la adrenalina, sí, obvio. Mañana sigo contando.

sábado 16 de febrero de 2008

Vacaciones en el sur: Neuquén

Neuquén es una ciudad grande, pero no tiene agua, por lo menos que yo haya visto (ahora que me acuerdo, el papá de la Gorda fue y sí vio agua... ¡Putos! ¡Siempre haciéndome sufrir! ¡Matame...! digo, eh, nada, los odio a todos). Primero fuimos a una cosa que se llama el balcón del valle, y como desde ahí se veía bosquecito, Bebé Conejito se sacó una foto.



Sí, ahí está el orejón, envadiendo mi blog como de costumbre.

Después estuvimos mirando un coso que se llamaba Monumento de las banderas. Era medio raro, pero tenía agua. Yo le dije a la Gorda que era un agua medio de morondanga, pero ella insistió en sacarme una foto.




Sí, salí con cara de desconcierto. Neuquén se merece una anchoa sola en el TibuRanking, no le puso onda. En fin, mañana vuelvo a mostrarles agua de verdad.